15 ene 2015

Sobre la música, música japonesa y el baile



Hablar de música es difícil cuando la música verdadera ha muerto hace mucho tiempo y fue reemplazada por mierda como hip hop, reggaetón, duranguense, cumbia, charangas, salsa, Justin Beiber, corridos, rap, country, merengue, bachata, etc. En general cualquier tipo de ruido que inspire al oyente a mover el cuerpo como poseído por algún demonio o ente maligno o ¿Sera acaso que de tan estruendosa tortura las personas se estén convulsionando?


No obstante su ignorancia hace que llamen a este tipo de contorciones por de mas estúpidas “baile”, si bien tengo entendido el baile es una expresión artística, por eso existe el ballet y derivados o el baile de salón antiguo, en el cual solo los de la más alta sociedad bailaban siempre las mujeres con vestidos largos, hermosos, elegantes, luciendo las joyas más hermosas y los hombres con trajes sobrios, elegantes, siempre juntando el cuerpo con movimientos delicados, casi sensuales, casi sexuales, un arte en toda la expresión de la palabra, acompañados por melodías de los mejores compositores como Bach, Beethoven, Chopin, Verdi, Wagner, Vivaldi o Mozart, eso sí es y siempre será baile, el llamado “baile” de la actualidad acompañado de la contaminación acústica que llaman “música” no es más que una simple expresión de enfermedad mental.


Aun así hay un selecto grupo de músicos que se rehúsan a morir y tratan de dar a conocer su mensaje por medio de su música y letras, letras con mensaje increíble, música equiparable a la de los dioses, lamentablemente esta música lejos de ser aclamada por las verdaderas personas que comprenden el mensaje, por “moda” es aclamada por ignorantes, como por ejemplo el metal o rock, una música casi equiparable a la música clásica, solo falta escuchar a un tal Malmsteen, Steve Vai, Satriani, Jimmy Page, etc. Para darse cuenta de su calidad musical, del intérprete y del género.


Sin embargo este género cada día tristemente se ve repleto de “seguidores”, que realmente no tienen ni puta idea de música o del mensaje que esta trata de expresar, solo les gusta porque a su “amigo” le gusta, solo se dejan llevar por la moda y lamentablemente esto hace que la calidad de la música como tal decaiga, pues las bandas que realmente vale la pena escuchar al verse con mas publico son corrompidos por el dinero, sacando un disco cada vez más cercano al anterior, no porque sean virtuosos, si no porque quieren exprimir cada centavo de su ignorante publico de posers, así que a menor tiempo de disco a disco, menor es el tiempo de composición y menor es el tiempo de reflexión musical.


Este hecho lo note cuando a mi me encantaba el punk, metal y rock en ingles (y sus derivados) y era el único el cual conocía que lo escuchara, pero el tiempo paso y la gente que parece que no vive si no pertenece a un “grupo social” comenzó a usurpar mi música, su calidad decayó, mi música estaba muriendo a causa de posers que lo mismo les daba escuchar una “canción” de ballenato y la siguiente canción Theatre of tragedy o Therion para rematar con una de wisin y yandel , debía de encontrar otra forma de expresión musical, otra forma de no ser igual a la de mas escoria social “renovarse o morir”, fue así que di con lo mejor que me ha pasado hablando musicalmente, la música japonesa.


La música japonesa está compuesta deliciosamente, con esa mezcla de guitarras melodiosas, limpias o distorsionadas, un bajo con mucha presencia y una contundente batería, aunado a instrumentos como teclados, violines y pianos, es como si mis grupos de metal se hubiesen mezclado con los grandes genios y héroes universales como Paganini, Monteverdi, Mozart, Bach, Puccini, Byrd y de mas.


Había encontrado un nicho que ni siquiera se sabía que existía en mi país, lo encontré y mejor aun, ningún ignorante vendrá a quitármela pues gracias a la barrera del idioma, ni siquiera comprenden la letra, mucho menos el mensaje que lleva de trasfondo y en su ignorancia jamás se les ocurriría buscar la traducción, pues este tipo de idiotas son demasiado perezosos, ni siquiera pueden escoger su propia música y prefieren la que a sus “amigos” les “gusta” (Seguramente a estos “amigos” les gusta por otros “amigos” y la cadena de ignorancia jamás termina.)


Aunque les duela, la música es para escucharse, no para andar cual saltamontes o monos buscando pareja para aparearse, está demostrado tanto por la universidad de Warwick como por un trabajo presentado en la 18th Annual Conference of the Association for Psychological Science en Nueva York, que las personas que prefieren el rock, metal, o alternativo tienden a tener un coeficiente intelectual muy superior y una capacidad de abstracción mucho mas desarrollada, que personas que no escuchan tales géneros.


Esto es gracias a las letras de las canciones, que son casi poéticas y la complejidad de composición musical. Sea un gusto real o una moda para ti, si escuchas rock, metal, punk o cualquier otro género que no esté de “moda”, mínimo puedes decir que eres más inteligente que todos aquellos idiotas que creen que la máxima expresión de inteligencia es hacer el ridículo intentando moverse al ritmo de un ruido que ellos se atreven a llamar “Música”

Para terminar, la verdadera música se escucha y solo si fue escrita para bailarse en un gran salón con vestimentas de suprema elegancia es cuando se baila si no, no es música, la verdadera música debe de aliviar el alma, no dejarla como estúpida por tanto tamborazo sin ritmo y tanto salto a lo idiota.



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