
Uno de los tres pilares de la clásica frase “En religión, política y futbol, las personas no se ponen nunca de acuerdo” Hablar de futbol realmente no merece la pena, al igual que hablar de cualquier deporte que se desempeñe en equipo, ¿De qué sirve estar echado en un sillón viendo hombres tras una pelotita? ¿Acaso viendo tú el partido tu equipo ganara?





