
En Japón existen muchas leyendas de
seres fantásticos o demonios, los cuales son conocidos por el nombre
de youkai, muchos de estos seres son inofensivos, juguetones o
traviesos, pero existen otros que solo se dedican a hacer daño.
Muchos de estos seres, o youkai, están relacionados con los humanos, pues gracias a sus acciones codiciosas, delictivas o simplemente malas maneras estos son maldecidos o castigados transformándose en youkai. Un ejemplo de esto es el siguiente:
Alguna vez hemos conocido a alguna
señora que sobrepasa la curiosidad y es muy entrometida, se entera
de la vida de todos y todo quiere saber, en pocas palabras, una
chismosa o cotilla.
Las rokurokubi son mujeres con una
doble vida, por el día, amas de casa, regularmente con esposo e
hijos, que atienden sus casas, van de compras, hacen limpieza… pero
por la noche se convierten en un ser con cuello sumamente largo que
usan para espiar a la gente pero sobre todo para asustarlos.

Estos seres tienen un solo propósito,
el asustar ya que pueden cambiar su cara por la de algún ser
terrorífico como demonios o monstruos, y así cumplir su objetivo.
Adicionalmente existen Rokurokubis que añaden las actividades de
robar energía mientras las personas duermen e incluso, robar su
sangre.
Este tipo de mujeres se dividen en
cuatro tipos. Las primeras son las que tienen conocimiento de su
condición de rokurokubi y que aprovechan esto para asustar gente,
niños en particular, drenar un poco de su energía o solo curiosear,
se podría decir que son casi inofensivas.

Otro tipo de Rokurokubi inofensiva
serían las que no conocen su condición y hacen todo lo
anteriormente mencionado sin la certeza de haberlo hecho
conscientemente. Su única pista de lo que paso es que a la mañana
siguiente su cuello podría tener estrías debido al alargamiento y
sueños donde ven el mundo desde la perspectiva que sus largos
cuellos les dan.
Los otros dos tipos de Rokurokubi
también se diferencian entre el conocimiento de su condición, y
abusando de esto, espantan a gente hasta el punto del trauma, drena
gran cantidad de energía e incluso su sangre, una con plena
conciencia de lo que hace y la otra no.

Existen dos puntos de vista respecto a
la creación de estos seres, la budista, que habla de que es una
retribución del karma por malas acciones en vidas pasadas, lo que
las convierte en seres perversos que pueden llegar incluso a matar a
sus víctimas.

Otra versión supone que es un castigo
hacía las mujeres chismosas, entrometidas y que gustan de espiar a
sus vecinos, convirtiéndolas en almas destinadas a que sus largos
cuellos vaguen por las noches en busca de desprevenidos que anden por
las calles y darles un buen susto, pero claro, también dar rienda
suelta a su mayor diversión, curiosear por las vidas ajenas.
Escrito para Poisonous Raspberry Fields
por: Venus Nightmare
Publicado por Venom Noir
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